Desde hace más de 20 años utilizo esta técnica como tratamiento de primera elección, por ser la menos impresionable cara al paciente. Sobre todo en los niños y ¡cómo no!, a los padres de los niños. De entrada muchos te preguntan “¿me va a operar?” “¿me va a pinchar?” Advierto al paciente de que van a ser entre dos y cinco sesiones, una vez a la semana. He aquí unas imágenes que hablan por sí solas. El secreto está en conseguir una aureola clara que delimite la lesión. Si está deprimida, hay que extraerla dinámicamente. El orificio de una regla es suficiente, también sirve para medir el diámetro del papiloma en mm.
CASO 1:

Primera sesión con Ac. Nítrico.

Segunda sesión a la semana.

Extracción del papiloma a la tercera semana.