jueves, 12 de julio de 2012

Magnífico artículo de B.Basas.¿Futuro negro para la Podología? A corto y medio plazo, sí.


Veo un futuro muy negro para la Podología en España, sobre todo para todos los nuevos compañeros y todos los que están estudiando ahora la carrera. Estamos en un momento en el cual hemos conseguido todo para la profesión, pero desde ya hace unas cuantas promociones muchos y muchas de os nuevos podólogos y podólogas han tirado por tierra la profesión, la han destrozado, la han jodido bien jodida, utilizando la tercera acepción de la Real Academia Española de la Lengua. Cuando habíamos conseguido todo, o casi todo, comenzaron a llover podólogos por todas partes debido a la ingente cantidad de Universidades que acoplaron los estudios de Podología en su cartera de servicios, la mayoría de ellas una verdadera porquería en su sistema docente y clínico. Los podólogos no salían preparados, eran aleccionados e instruidos por docentes con tan solo la experiencia de haber terminado la carrera y haberse quedado en la universidad a dar clase; docentes que nunca han ejercido la Podología, docentes que habían salido igual de mal preparados que lo que iban a salir preparados sus pupilos, en fin, excremento sobre excremento, para ser finos.

Los chavales, a pesar de salir mal, pero que muy mal preparados en la mayoría de las Universidades (no en todas), no tenían sentido ni conciencia de lo que es realmente la podología, dedicándose en su mayoría a realizar la labor de quiropodistas, pero de quiropodistas destroza podología, dando una imagen nefasta de la profesión y tirando los precios por los suelos. Comenzó la prostitución podológica a gran escala. Vinieron gran cantidad de podoprostitutas y podoprostitutos que han hecho gran daño, daño irreparable a la Podología. No me refiero al compañero que se tiene que buscar y ganar la vida como pueda, yendo de pueblo en pueblo, de aldea en aldea, no, me refiero a los que además de hacer eso, lo han hecho y lo hacen por una miseria, tirando los precios lo más bajo posible y llegando a cobrar lo que se venía cobrando hace mas de 30 años. Esos mierdas de compañeros y compañeras son los que han jodido todo el sistema, los que han fastidiado la profesión, los que han hecho que esta profesión "mandanga", teniendo de nuevo al podólogo como un callista y viéndolo como el paria de los profesionales sanitarios.
Mucha culpa de esto la han tenido nuestros dirigentes a los cuales no les ha importado un pimiento el desarrollo popular de nuestra profesión y tan solo han mirado por el desarrollo institucional y el seguir en la poltrona mandando y encabezando los colegios, el consejo, las escuelas. Al hilo de todo esto ¿Siguen varios Colegios de Podólogos en la ilegalidad?, ¿Sigue ilegal la constitución de la actual junta directiva del Consejo General de Colegios de Podólogos?...solo son unas preguntas de tantas pues creo que la maraña sigue en su sitio.
Alrededor de muchos Colegios de Podólogos han salido adláteres que van detrás del fundillo del presidente diciendo sí "buana" a todo lo que el dictador diga sin tener capacidad objetiva, tan solo de sumisión. Muchos delegados no saben lo que ocurre realmente en la máxima cúpula podológica y tan solo son mierdecillas al servicio del pontífice que está a su vez a las órdenes y sumisión del más alto Pontífice, el Sumo Pontífice del Sanedrín Podológico.
Bueno, siguiendo con el Negro Futuro y panorama podológico, todo esto también ocurre en las Universidades y los chavales salen desmotivados a la vez que mal preparados (siempre me refiero en general, no en particular de algunas universidades). Soy objetivo en esto por lo que me han contado muchos compañeros y compañeras que han pasado por mi clínica, lo cual he podido comprobar personalmente. Podólogos y podólogas que durante la carrera no han visto una sola intervención ni siquiera de onicocriptosis, compañeros que no han dado un solo punto a un paciente, compañeros y compañeras que terminaron la carrera sin haber hecho más que unas cuantas quiropodias. (Cuando yo terminé la carrera en la Universidad de Barcelona, salimos habiendo visto bastante cirugía, habiendo anestesiado, habiendo realizado algunas cirugías personalmente, habiendo realizados muchos pares de plantillas y habiendo realizado infinidad de quiropodias).
Hoy en la mayoría de las "Facultades" de Podología no sucede esto, salen pésimamente preparados y claro, el panorama que se les presenta a los chavales es de lo más duro y cruel. Los nuevos compañeros y compañeras tienen que luchar con uñas y dientes en un sistema que se ha venido abajo a pesar de todas las competencias y como lo más socorrido son las quiropodias, pues a realizar quiropodias y como mi compañero o compañera de al lado cobra 12 euros, pues yo voy a cobrar 10 y me llevo el pastel de mierda y siguen destrozando la profesión.
Hoy en día estoy a favor de que los nuevos compañeros y compañeras vayan por los pueblos pero en condiciones dignas, no cobrando una miseria y bajando aún más los precios. El todo vale en esta carnicería profesional no me sirve. El libro blanco y el código deontológico son una quimera lo cual significa que te pintan algo imaginario, ya que no es real las milongas que te cuentan, y que cada uno se pasa ese código deontológico por el forro de los mismísimos cataplines. La competencia desleal está a la orden del día y de la noche, a los podoprostitutos y podoprostitutas les da igual todo y casi, casi que estoy a punto de comprenderlos. Hemos llegado a tal magnitud de escombros podológicos en el planeta pédico que la porquería ya es vista como algo normal, como en la puñetera sociedad en la que vivimos en la cual te hacen comulgar con ruedas de molino y te hacen ver como normales cosas que son totalmente anormales, inmorales o insociables.

La profesión en estos momentos goza de los máximos privilegios y competencias a nivel institucional. Los Podólogos podemos operar todo lo que sea del pie sin impedimento alguno, la ley lo ampara; los podólogos podemos recetar todo tipo de medicamentos sin restricción alguna dentro del campo de nuestras competencia; los podólogos podemos recibir directamente a los pacientes, diagnosticarlos y tratarlos y somos totalmente independientes, no teniendo que depender de las órdenes de otro profesional sanitario para ello, no estamos bajo órdenes de nadie. Los podólogos podemos realizar todo tipo de tratamiento para todo tipo de patologías y enfermedades de los pies, pero el podólogo de nuevo está siendo visto por muchos pacientes como el simple pedicuro, callista, quiropodista desgraciadamente a consecuencia de toda esta troupe de perroflautas que deambulan en nuestra profesión.
Las Universidades están ofertando toda serie de titulaciones de Doctorado, Másteres, Expertos, Especialistas y demás parafernalias....muy bien, todo muy bien, pero..........¿que se enseña en ellas que sea nuevo?, ¿se repiten muchas cosas de pregrado en los cursos de Máster?...pregunto; respondo por lo que conozco......en algunos cursos sí se aprende, en algunos Másteres sí se aprende, en otros, lo único que haces es perder el tiempo y dinero, ¿para que le puede servir a algunos lo aprendido?, ¿dejará la sociedad desarrollar los conocimientos nuevos a los nuevos profesionales?........mi respuesta es que creo que no pues tan solo algunos, muy pocos, lograrán abrirse camino en esta jungla de estiércol en la que se ha convertido la Podología.
Por otro lado tenemos aún a muchos médicos de atención primaria, médicos de cabecera, traumatólogos, dermatólogos, que son verdaderos ignorantes de la realidad podológica y de las leyes que nos amparan, otros de estos profesionales no son ignorantes pues saben realmente todas y cada una de las competencias profesionales del podólogo, pero son unos hipócritas, cretinos, necios, estúpidos que no aceptan ni admiten que podamos tener todas esas competencias. También tenemos que dar gracias a que hay otro grupo de médicos, traumatólogos y dermatólogos, casi todos ellos de gran prestigio y renombre (no como los otros que son unos mediocres y don nadies que se creen algo) a nivel nacional e internacional como por ejemplo el gran traumatólogo Dr. Barouk, el Dr. Hernesto Maceira, la Doctora Carmen Hernandez, etc., que reconocen la labor del Podólogo, aceptan nuestras competencias y colaboran con nosotros.
En fin, con este panorama lo que nos espera no es nada claro y el futuro a corto y medio plazo lo veo muy negro para la Podología española. Saldrán nuevos podólogos y podólogas que se dedicarán única y exclusivamente a las quiropodias lo cual será beneficio para muchos pero perjuicio para la profesión, saldrán muchos más nuevos podoprostitutos y podoprostitutas, se seguirán bajando precios y se seguirá destrozando a una preciosa y maravillosa profesión  que si no hubiese sido por lo mal gestionada que ha estado a nivel institucional, por lo mal gestionada que ha estado a nivel académico, por lo extremadamente maltratada que ha estado por parte de la mayoría de los nuevos compañeros y compañeras, tendría un gran futuro, un futuro muy prometedor, un futuro corto muy bueno, y más ahora que las intervenciones de los pies como las de hallux valgus, dedos en garra y en martillo, etc, no van a ser cubiertas por la seguridad social.
De todo esto solo saldrán ganando cuatro podólogos de prestigio, podólogos que lleven tiempo trabajando, podólogos reconocidos, pero la profesión en general, sufrirá un gran retroceso a pesar de todas las competencias y titulaciones oficiales que tenemos.

sábado, 14 de abril de 2012

Un podólogo murciano desvela el secreto de los tiros imparables de CRISTIANO RONALDO


El podólogo murciano Antonio Capel Riera acaba de cumplir 60 años y lleva la mitad de su vida estudiando y solucionando problemas que afectan al pie. Entre su clientela figuran muchos deportistas, entre ellos los futbolistas del Real Murcia y hasta hace unos años también los de ElPozo. La curiosidad le ha llevado a intentar desentrañar los detalles del endiablado golpeo del balón de Cristiano Ronaldo en el lanzamiento de las faltas.
«Ronaldo se aprovecha de que tiene una gran pegada, igual que otros muchos, pero la diferencia es que él sabe dónde tiene que darle al balón. Busca las leyes físicas. Lo hace en la zona más compacta, que es donde se encuentra la válvula para insuflarle aire. La pelota ya sale despedida con más fuerza y como esa válvula, que es el centro de gravedad, está ladeada, cuando adquiere una gran velocidad la resistencia del aire provoca esa especie de vaivenes o culebrinas que despistan a los porteros».
Capel matiza, ya en plan científico, que «es la tercera ley de Newton, que conocemos como principio de acción y reacción, por la que si un cuerpo 'A' ejerce una acción sobre otro cuerpo 'B', éste realiza sobre el 'A' otra acción igual y de sentido contrario, que no se anulan entre sí puesto que actúan sobre cuerpos distintos. Ronaldo coloca el balón buscando la válvula, mira la distancia y da tres o cuatro pasos para atrás según la distancia. Luego golpea en el punto que él quiere para que actúe ese efecto aerodinámico. Por eso siempre busca huecos abiertos por arriba, nunca tira contra la barrera, porque cuando coge velocidad es cuando se produce ese efecto aerodinámico».
Además de ensayar el golpeo de balón, el futbolista también tiene que cuidar con mimo sus pies, una extremidad que para Antonio Capel es «la obra más perfecta de la arquitectura. Los ingenieros y los arquitectos admiran esos 26 huesos que lo componen y que nos diferencian del resto de los seres vivos. El pie es lo que sustenta, acelera, frena y gira».
Y para los futbolistas «es su herramienta de trabajo. Sufren artrosis, callosidades, rozadoras, ampollas, que hay que drenar después de cada partido, hematomas debajo de las uñas. Los pisotones en un partido de fútbol duelen muchísimo, sobre todo si te pillan en un callo del dedo pequeño. Por cierto, que quienes más los sufren son los porteros. Se ensañan con ellos en los córners. El cuidado de las uñas, por otra parte, es fundamental porque protegen los dedos y hay que reconducir su crecimiento para que no provoquen heridas».
Por cierto, que los primeros futbolistas que trató Capel como podólogo fueron los del Real Madrid. «Era la época de la 'Quinta del Buitre', yo acababa de terminar la carrera de podólogo en Madrid y me cogió como ayudante el profesor Álvarez, que entre sus pacientes estaban la Casa Real y el Real Madrid»

miércoles, 14 de marzo de 2012

Es fundamental vivir las procesiones, como público o como participante, con los pies cuidados.


Víctor Hidalgo reconoce que su consulta se llena los días previos a la Semana Santa.
Víctor Hidalgo reconoce que su consulta se llena los días previos a la Semana Santa. Gregorio Torres

Los días de Semana Santa son auténticos maratones que duran varias horas, desde la tarde a la madrugada. Sobre todo porque el camino más corto nunca suele ser la línea recta. Es tan sinuoso como la hojarasca de los mantos de las dolorosas. Es fundamental, por tanto, vivir las procesiones, como público o como participante, con los pies cuidados. De ellos depende que podamos disfrutar de la Semana Santa, porque en ellos se asienta la marcha y la parada, soportan nuestras ganas de aguantar hasta que se encierre la última y nunca dejan de trabajar.

Los podólogos hace tiempo que dejaron de ser sólo callistas. Cada vez tienen más competencias en el ámbito sanitario y su labor es más reconocida. Según Víctor Hidalgo, de la clínica del pie La Malagueta, en la calle Maestranza, estas semanas previas a la Semana Santa las consultas se llenan. Las intervenciones principales son las lesiones de la uña y la quiropodia (eliminación de las conocidas alteraciones dérmicas como las callosidades o durezas). «Esto puede llegar a doler muchísimo, sobre todo si se deja, porque llega un momento en que el callito empieza a crecer para dentro por la presión del suelo. Es una lesión dérmica que se traduce en intensas punzadas en la planta del pie», explica Hidalgo.

Antes de la procesión, es recomendable, por tanto, hacer una visita al podólogo. En la clínica del pie La Malagueta recomiendan además utilizar un calcetín cien por cien algodón, para que el pie traspire lo menos posible. Y el calzado, que sea cómodo, que no quiere decir deportivo, algo terminantemente prohibido para nazarenos y hombres de trono. «El zapato es mejor que tenga la suela blanda y esponjosa, con cámara de aire que amortigüe el impacto y la presión con el suelo. Ya hay muchos zapatos de vestir que cumplen estos requisitos», señala Víctor Hidalgo.
¿Y qué pasa con quien hace promesa de ir descalzo en la procesión? «Es una opción personal y realmente hay que reconocer que se trata de un sacrificio muy grande», admite este podólogo.

De tanto andar, lo más normal del mundo es que puedan salir algunas ampollas en los pies. ¿Qué se puede hacer en esos casos? «Utilizar una aguja estéril y punzar la ampolla para que salga todo el líquido, tapando la herida automáticamente con un apósito», explica. Todo lo contrario de lo que decían las madres. «La ampolla es un mecanismo natural que utiliza la piel para refrescarse y para aliviar esa zona que ha sido abrasada. Es muy recomendable usar también polvos de talco o vaselina neutra antes de calzarse», recomienda.

Asimismo, cuando lleguemos a casa después de la salida o de una larga jornada de procesiones, es muy bueno meter los pies en un recipiente de agua fría. Otro mito que se derrumba. Nada de agua caliente y sal; del grifo con tres o cuatro cubitos de hielo, y mantenerlos sumergidos durante quince minutos, «así se mejora el retroceso sanguíneo y reducimos la inflamación y el dolor». Ignacio Castillo.